LOS MEJORES PROPOSITOS ESTAN EN DIOS

LOS MEJORES PROPOSITOS ESTAN EN DIOS
No importa que tan dificil sea nuestra situación, Dios estará justo a Tiempo

jueves, 7 de enero de 2021


 Todo buen mensaje comienza con personas que desean recepcionar el mensaje y luego hablar, llamar o simplemente callar y guardar en el corazón.
Bartimeo el ciego, dejó de ser ciego porque primero escuchó. "Y oyendo que era Jesús nazareno..." Marcos 10:47
Seguramente como toda persona, Bartimeo charlaba con alguien, sus conversaciones deben haber sido buenas en cuanto al ir y venir del mensaje; porque él sabia escuchar.
El éxito del evangelio está en que las personas puedan oir palabras de vida, que puedan recepcionar buenas noticias en un mundo en caos y que al aceptar el mensaje puedan venir a Jesús.
Las personas deben oir éste mensaje hasta que el Señor decida levantarnos, en nosotros está el hablarlo; pero también debemos saber escucharlo.
La comunicación con nuestro Dios está abierta.
¿Cómo lo escuchamos?
_Atraves de su palabra: Juan 5:39
_En una oración donde no solo hablo yo, sino que dejo que él intervenga hablando directamente a mi corazón.
_Cuando él me responde lo que le pedí. (Aveces pedimos y cuando viene  la respuesta no la tomamos en cuenta)
_En la adoración genuina
_En medio de la prueba, cuando solo hay silencio y él puede hablar.
_En las tormentas, cuando logramos elevarnos más cerca suyo.
_En el gozo y la alegria, en el palpitar de su corazón estremeciendo el dolor.

A Dios le podemos escuchar de muchas maneras, lo que hacemos luego es lo que, como a Bartimeo, nos puede dejar una gran bendición.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Juan 10:27-28
La voz del Buen Pastor es única.

MIAI - VENEZUELA .... HACIENDO NOTORIO AL MUNDO EL PODER DE JESÚS

 


miércoles, 6 de enero de 2021

¿POR QUÉ TENEMOS TANTA OPOSICIÓN LOS CREYENTES?


En los días de Nehemías. Sanbalat y Tobías estaban desesperados al ver como la obra de reconstrucción de los muros avanzaba a pasos agigantados. Ya el muro de la ciudad estaba casi terminado y sus esfuerzos por detener su construcción estaban fracasando. Así que intentaron otra cosa: centraron sus ataques en el carácter de Nehemías.
Si lograban asustar o eliminar a Nehemías destruyendo su credibilidad frente al pueblo, los podrían desanimar y poner fin a su esfuerzo. Los ataques personales hieren y más cuando la crítica es injustificada. En tales circunstancias es fácil desesperarse, perder el entusiasmo y la pasión en el servicio.
Ninguno de nosotros está exento de recibir ataques personales porque cuando nos empeñamos en hacer la obra de Dios, somos blanco de nuestros opositores. Nehemías enfrentó y venció los ataques contra su carácter, porque no le dio crédito a quienes se oponían, él se enfocó en la asignación que tenía de Dios. NO fue la “gente” la que te llamó a realizar esta labor, sino Dios.
PERO EL ATAQUE NO ES SOLO CONTRA NEHEMÍAS SINO TAMBIÉN CONTRA LOS QUE COLABORAN CON EL:
1. La fatiga: “…los cargadores desfallecen…” La labor que están haciendo en la reconstrucción de la muralla era grande y fatigosa; no era fácil hacer las dos tareas: levantar el nuevo muro y recoger los escombros. Y esto causó agotamiento en los cargadores. Un cuerpo cansado puede causar un espíritu agotado y desalentado. Cuando esté realizando el proyecto, dedica tiempo especial que esté en armonía con la ejecución de la obra para descansar. Descansa cuando puedas, para evitar paralizar el proyecto por agotamiento.
2. La frustración. “…son muchos los escombros.”. Cuando está trabajando en un proyecto tan grande como el de Nehemías, por lo general la frustración es un asunto de percepción. En realidad, los montones de escombros van disminuyendo, pero si seguimos viendo escombros esto es abrumador. Si nos limitamos a seguir adelante, podemos vencer.
3. El fracaso. “…no vamos a poder reconstruir esta muralla…”. Cuando el desaliento haya cabida en nuestro proyecto es más fácil ver y argumentar los aspectos negativos; los trabajadores no reconocieron que era más importante resaltar cuánto habían avanzado en levantar la muralla y cuánto habían recogido de escombros; no se pararon de lejos para ver el progreso de la obra; no consideraron cuán importante era el trabajo que habían hecho. El cansancio y la hostilidad de los enemigos ayudaron a considerar el fracaso como punto final al proyecto. Cuando estás agotado, todo parece imposible.
4. El temor. “…nuestros enemigos maquinaban…”. Sanbalat, Tobias y todos sus aliados analizaron muy bien la situación que estaban viviendo los constructores de la obra, porque estaban desde afuera viendo otro punto de vista, y atacaron con las armas más degradantes que puedan existir: aplicando el ridículo, creando rumores y ejerciendo resistencia. Querían causar pánico, temor y, en últimas, hacer cesar la obra. Una de las tácticas principales del enemigo es estar constantemente vigilando el progreso de nuestro proyecto y ante la más mínima debilidad o la situación de falla, está listo para inducir al miedo. Cuando alguien que se opone tenazmente al proyecto que estamos desarrollando, no dudará en vigilar nuestras fallas y en atacar haciéndolas más evidentes; estará dispuesto a causar el mayor daño posible. Por eso es tan importante contrarrestar el desaliento. Para el caso de la vivencia del evangelio, nuestros enemigos siempre tienen dos metas: estorbar la Palabra de Dios y detener la obra de Dios; y Satanás estará muy atento para atacar cuando tenga seguridad que se hace evidente nuestro desaliento.
Quiero dejar en tu mente tres maneras de cómo responder a los ataques que pretenden restarle credibilidad, infundir miedo e impulsarte para que renuncies a tu llamado.
1. Nehemías sufrió la envidia de sus opositores que pretendieron con engaños sacarlo del lugar asignado por Dios. (Nehemías 6:1-2).
Al no poder impedir que el proyecto de Nehemías culmina con éxito mediante una acción militar abierta (Nehemías 4:13–15), decidieron vencerlo mediante engaños. Lo citaron al campo de Ono, que quedaba aproximadamente a unos 27 kilómetros de Jerusalén.
¿Cómo reaccionó Nehemías? (Nehemías 6:3).
La reacción de Nehemías fue contundente. Cuatro veces le invitaron, y cuatro veces les dio la misma respuesta (Nehemías 6:4). Aun cuando la tarea pueda parecer insignificante para la gente que nos rodea (Nehemías 4:3), el concepto nuestro debe ser el mismo de Nehemías: “YO HAGO UNA OBRA GRANDE” (Nehemías 6:3). Debemos tener una visión clara de la grandeza de la obra a la cual Dios nos llamó.
La trascendencia de lo que hacemos no lo determina la opinión de terceras personas, sino la intencionalidad con que hacemos las cosas y el compromiso con la asignación que Dios puso en nuestras manos. Nehemías no se dejó distraer por amigo o enemigo. “Si fuera yo a reunirme con ustedes, el trabajo se detendría” (6:3). Simplemente se empeñó en terminar la obra. Nehemías no permitió que una propuesta personal obstaculizara la obra que hacía. Al mismo tiempo, al no ir, evitó el daño que planeaban hacerle sus opositores.
Para que el propósito de Dios se realice con éxito en nuestras vidas, es imprescindible unir fe y una visión clara de lo que Dios quiere.
Resumen de la tentación por distracción 6:1-4
·         Engaño: Distracción.
·         Propósito: Hacerle daño.
·         Respuesta: “¡No!” Visión correcta de sus prioridades.
2. Nehemías sufrió insultos por medio de falsos rumores que desacreditaban su carácter e integridad (Nehemías 6:5-6).
Una «carta abierta» sugería que la información que contenía era de dominio público. Estaba llena de acusaciones difamatorias contra Nehemías y su pueblo. «Se dice» es una de las principales armas del diablo. «Dicen» o «he oído» son frases que por lo general preceden al chisme y a las mentiras.
Quisieron sembrar la duda en el pueblo sobre los verdaderos motivos e intenciones del liderazgo de Nehemías. Lo acusaron sus detractores de rebelión y de apoyarse en falsos profetas para proclamarse rey de los judíos, y rebelarse abiertamente contra el rey Artajerjes, quien lo había autorizado a reconstruir los muros de Jerusalén. Sus enemigos se ofrecen como amigos protectores para buscar silenciar las calumnias que ellos mismos habían inventado contra Nehemías.
¿Cómo reaccionó Nehemías? (Nehemías 6:8-9).
Cuando la oposición se levanta en contra nuestra o en contra de la obra de Dios, generalmente somos tentados a decirle al Señor: «Señor, líbrame de esta situación». Pero Nehemías oró diferente: «Oh Dios, fortalece tú mis manos». Cuando nosotros oramos por fortaleza, Dios siempre responde.
Como siervos de Dios no podemos impedir que la gente hable de nosotros dentro y fuera de la iglesia, pero sí podemos cuidar nuestro carácter y testimonio. Si Nehemías hubiera detenido la obra para defender su reputación, las murallas nunca se hubieran construido. Tengamos presente que Dios siempre reivindica a los siervos que le sirven con integridad. Siempre que nos mantengamos enfocados en la asignación divina, Dios se encargará de todo lo demás.
Resumen de la tentación por acusación (6:5–9).
·         Engaño: Acusación falsa.
·         Intimidación: Amenazan desenmascarar.
·         Propósito: Desanimar el pueblo.
·         Respuesta: Declaración de integridad y dejar la defensa en manos de Dios.
3. Nehemías sufrió la traición interna. Lo incitaban a refugiarse en el templo para librarse de sus asesinos (Nehemías 6:10-13).
La verdadera intención del falso profeta Semaías era que Nehemías profanara el lugar santo (la casa de Dios), al no estar autorizado por no ser sacerdote, para luego cuestionar su devoción a Dios delante del pueblo (Número 18:7). Como ellos conocían la vida espiritual de Nehemías querían usarla en su contra para desacreditarlo como un violador de la ley de Dios. Los enemigos de Daniel usaron la misma estrategia (Daniel 6).
Nehemías se dio cuenta de que Dios no había enviado a Semaías, sino que Tobías y Sambalat lo habían sobornado para intimidarlo y hacerlo pecar. Generalmente el “traidor” se muestra amigo e interesado en ayudar, haciendo un desborde de generosidad y lisonjas.
EL PERFIL DE UN TRAIDOR.
Se muestra amigo.
Está cerca.
Comparte espacios.
Se alimenta de ti.
El amor a intereses es mayor que hacia ti.
Se muestra sumiso.
Exagera ser justo.
Se ahorcan solos.
JUDAS ES SU NOMBRE.
¿Cómo reaccionó Nehemías? (Nehemías 6:11)
“Pero yo le respondí: hombres como yo, no huyen ni se meten en el templo para salvar el pellejo. Yo, al menos, no me meteré.” (Nehemías 6:11).
Nunca permitamos que la oposición, por muy fuerte o maliciosa que sea, nos asuste tanto, que decidamos huir del lugar donde Dios en su soberana voluntad nos ubicó. En la reacción de Nehemías aprendemos algunos principios válidos para discernir la voluntad de Dios y evitar tales trampas.
Primero. El profeta decía venir en el nombre de Jehová para distraer a Nehemías de la realización de una obra que Dios mismo le había llamado a hacer. DIOS NO ENTORPECE SU PROPIA OBRA.
Segundo. Semaías utilizó el nombre de Jehová para hacerlo desobedecer la ley de Dios. DIOS NO SE CONTRADICE A SÍ MISMO.
Tercero. Esconderse en el templo era una costumbre pagana. Los judíos nunca hacían tal cosa porque no se les permitía. DIOS NO SINCRETIZA SUS PRINCIPIOS.
Resumen de la tentación por intimidación 6:10–14
·         Engaño: Revelación falsa.
·         Intimidación: Amenaza a su seguridad personal.
·         Propósito: Temor, pecado y desacreditación.
·         Respuesta: Negación a esconderse.
CONCLUSIONES
La tentación que Nehemías tuvo que resistir fue rendirse ante la oposición interna y externa. Sin embargo, él siguió trabajando hasta terminar el proyecto de reconstrucción. Nada ni nadie lo desvió del propósito de Dios. Insistió en que hasta sus enemigos aceptaran que sólo el Señor había logrado este gran triunfo, no su siervo (Nehemías 6:15-16). Se aseguró de que Dios recibiera toda la gloria.

LO PEOR QUE HA TRAÍDO EL CORONAVIRUS LA VIOLENCIA ENTRE LOS HOGARES


En esta época de confinamiento mundial a causa del virus que aqueja a la humanidad, ha brotado un mal generalizado y es la pandemia de la violencia en los hogares, esto nos recuerda el tiempo de Noé cuando fue destruida la Tierra por el aumento de la violencia y el Señor dijo que el final de los tiempos sería como en los días de Noé. La violencia implica maltrato físico o psicológico y todos somos vulnerables ante esta pandemia que sale de las casas y se traslada a las calles. Hay muchas formas de violencia, sin embargo, la Biblia menciona 13 palabras en hebreo que se traducen como violencia, nos ocuparemos de algunas de ellas las cuales nos ayudarán a entender este mal.
a. Aven (iniquidad, idolatría): en Job 21:19 violencia se traduce como iniquidad provocada al practicar la idolatría, significa que cuando en la casa se idolatra algo o a alguien estamos haciendo violencia, causando daños fuertes y provocando la ira de Dios.
b. Dak (terror): en el Salmo 10:18 (LBLA) se traduce violencia como terror, comprendiendo que al aterrorizar a alguien para lograr un objetivo se le está haciendo violencia que le provocará miedo, un mal que se contagia.
c. Chamac (crueldad, injusticia, falsedad): Proverbios 11:17 (JKV) le da el sentido de crueldad a esta palabra, comprendiendo así que la falta de misericordia nos lleva a la crueldad cuando no podemos ponernos en el lugar de la persona que cometió un error; recordemos que sobre todo juicio triunfa la misericordia. Si no hay misericordia en el hogar, se traslada a la sociedad y se convierte en una violencia incontrolable.
d. Koach (fuerza que deforma): en Job 30:18 (LBLA) dice que la violencia es una gran fuerza que deforma la vestidura. Los cristianos debemos tener vestiduras, quizá en algún momento nos fue ejercida la autoridad con violencia y esto deforme la percepción que tengamos de cobertura, rechazandola por haber sufrido por una autoridad o paternidad, provocando que perdamos los beneficios que podemos obtener de ella.
e. Mas’ashká (opresión, extorsión): Isaías 33:15 menciona las ganancias de violencia. En la versión NBE se traduce como opresión y en la versión NVI como extorsión; por lo que podemos comprender que al lograr objetivos a través de la manipulación o a cambio de guardar algún secreto en el hogar o en cualquier ámbito, se está cometiendo un acto de violencia.
f.  Ma’aratsah (terror): Isaías 10:33 (VMP2) traduce violencia como una potencia aterradora, es decir, llevar el terror al extremo, a crear ambientes o noticias que provoquen miedo con el único propósito de proporcionar placer a aquel que está causando el terror, lo cual es otra forma de violencia.
g.  Nagas (oprimir, tiranizar, maltratar, abusar): Isaías 3:5 (NVI) traduce violencia como maltratar, es decir, tratar mal, insultar etc. Lo anterior podemos relacionarlo con etiquetar personas por su forma de ser, vestir o por su edad. Cuando no dejamos que alguien exprese sus ideas se le puede estar tiranizando, tal como lo expresa la versión Nuevo Mundo, u oprimiendo, provocando así rencor y, por ende, más violencia.
h.Anah (violencia sexual, humillar, abusar, deshonrar, avergonzar, forzar, afligir): una de las formas más crudas de violencia es la sexual, la cual vemos a lo largo de la Biblia; la violación que su propio hermano le hizo a Tamar habla de este problema en los hogares, asimismo, la deshonra que sufrió Dina trajo más violencia, en los dos casos hubo venganza y muerte. Jueces 16:6 (Jünemann) traduce violencia como humillar, Dalila le dice a Sansón “qué puedo hacer para humillarte” y lo afligió todos los días haciéndole violencia a un hombre fuerte buscando su debilidad para vencerlo. Génesis 31:42 (NTV) traduce violencia como abuso, esto es lo que hizo Labán a Jacob al cambiarle diez veces su salario y eso es aprovecharse de alguien en el ambiente laboral.
i.  Ashuc (calumnia): en Job 35:9 (Jünemann) violencia se traduce como calumnia, la cual es una acusación falsa con el deseo de hacer daño. David sufrió este tipo de violencia de su hermano mayor, de su suegro Saúl, de su esposa, aún de su hijo Absalón. Actualmente la violencia no solo es un mal en la familia, sino en general se pueden utilizar distintos medios de comunicación para difamar a alguien. Otras formas de violencia Ashaq en la versión Jerusalén (Génesis 49:6) se traduce como desarraigar, desterrar; sacar a alguien a la fuerza o quitarle su protección. Oshec en la versión BAD (Levítico 6:4) la traduce como fraude, ganancia injusta; esto lo vemos cuando se hace trampa, se estafa, se alteran precios para beneficio propio. Oshca, Isaías 38:14 la traduce como angustia, opresión; la opresión puede causar angustia, actualmente se está violentando al provocar angustia con la incertidumbre económica. Perek, Éxodo 1:3 la traduce como severidad, temor; los egipcios hacían trabajar a los israelitas con rigor y severidad. Al preguntarnos si somos violentos responderemos que no, pero viendo lo que la Biblia dice al respecto debemos evaluarnos para desechar todo tipo de violencia de nuestro corazón y pedirle a Dios la lluvia que eliminó la violencia en el tiempo de Noé y prepararnos para la venida del Señor.

¿QUE SUCEDÍA ENTRE LA CASA DE SAÚL Y LA CASA DE DAVID QUE UNA SE FORTALECÍA Y LA OTRA SE DEBILITABA?


La Biblia describe en diferentes porciones la importancia de la casa, es decir, de la familia, la que debe ser de suma importancia para cualquier persona. Debemos entender por la Palabra que una casa puede ser fuerte o débil, según lo que se vive dentro de ella y según sean las actitudes de cada uno de sus miembros. La Biblia nos enseña que el Señor está interesado en que las casas de sus hijos sean fuertes, para ello, antes que venga el día grande y terrible, Él envía el espíritu de Elías, la unción que atrae la reconciliación familiar, que hace volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos a los padres (Malaquías 4:5-6). La Palabra de Dios describe las diferencias que tuvieron las casas del rey David y del rey Saúl, reyes ungidos, pero con debilidades y fortalezas según se describe a continuación. La casa de Saúl era débil La casa de Saúl se iba debilitando, no sólo por la guerra que hubo entre Saúl y David, sino porque el rey Saúl cometió algunos errores que hicieron que se debilitara su casa y, además, que perdiera el reino y murieran casi todos sus descendientes (2 Samuel 3:1); a continuación, se describirán varios de los errores que cometió Saúl:
a. Desobediencia: cuando el rey Saúl vio la tardanza de Samuel desobedeció a las instrucciones que Dios le había dado por medio del profeta, teniendo temor que el pueblo se le dispersara (1 Samuel 13:11), esto es figura de los ministros que buscan agradar al hombre antes que al Señor. En medio de su desobediencia, Saúl actuó neciamente delante del Señor y esto le costó perder el reino que el Señor le había entregado, este reino hubiera sido perdurable si no hubiera desobedecido a los mandamientos del Señor (1 Samuel 13:13).
b. Usurpó funciones sacerdotales: al ver Saúl que el pueblo se le sublevaba, se desesperó y ofreció holocausto a Dios, usurpando así funciones sacerdotales que no le correspondían, pues tuvo temor del ejército de los filisteos (1 Samuel 13:12). La casa de David era fuerte Dios mismo constituyó como rey a David, en preferencia al rey Saúl y a toda su casa, cuando la casa de Saúl estaba ya debilitada (2 Samuel 6:21), la casa de David no solo estaba fuerte, sino que se iba fortaleciendo día con día debido a que los hechos de David agradaban el corazón de Dios, según se describe a continuación: a. Agradaba a Dios: habiendo recuperado el Arca del Pacto buscó la manera de edificar una casa para el Señor, para que la presencia de Dios habitara constantemente dentro del pueblo de Israel (2 Samuel 7:2).
b. Conforme al corazón de Dios: David era aún pastor de ovejas cuando el Señor lo levantó por medio del Profeta Samuel, debido a que David era conforme al corazón de Dios (1 Samuel 13:14).
c. Escuchaba la voz de Dios: David pecó delante del Señor haciendo cosas que marcaron su vida, pero tuvo la humildad de recibir la reprensión de Dios por medio del profeta y se sometió para reconocer lo que había hecho y recibir perdón de pecados (2 Samuel 12:13). Otro ejemplo de cómo una casa puede volverse fuerte o débil es la casa de Jacob y Esaú, aunque eran hermanos, fueron escogidos desde el vientre de su madre para formar de ellos dos pueblos grandes y diferentes.
La casa de Esaú.
a. Habitaba en el campo: el campo es figura del mundo, o sea que, Esaú era morador de la Tierra (Génesis 25:27). La Biblia describe que los niños crecieron y Esaú llegó a ser diestro cazador (Génesis 25:27), hombre del campo, tosco y violento, pero Jacob era hombre pacífico que habitaba en tiendas. Debemos recordar que somos peregrinos y extranjeros sobre esta Tierra (Salmo 119:19) y que solo vamos de paso, pues nuestra morada es una tierra celestial (Salmo 23:6).
b. Menospreció la primogenitura: al sentirse desfallecer por el hambre entregó su primogenitura como cualquier cosa que cambiar (Génesis 25:32); nosotros fuimos hechos hijos primogénitos por el primogénito Jesucristo quien nos llevó al Padre por medio de su sacrificio en la cruz (Apocalipsis 1:5).
c. Se casó con mujeres extrañas: Esaú tomó para sí mujeres extrañas de las hijas de Het y esto les causó mucha amargura a sus padres, a tal punto que su madre Rebeca deseó morir a causa del trato que tuvo que pasar con esas mujeres (Génesis 27:46).
La casa de Jacob.
a. Habitaba en tiendas: Jacob era un hombre que vivía en tiendas (Génesis 25:27), esta actitud coincide con el versículo que dice “es mejor estar un día en los atrios del Señor, que mil días fuera de ellos”; era un hombre que amaba habitar en la casa del Señor (Salmo 84:10).
b. Sujeción: sus padres le ordenaron que no se casará con mujeres extrañas, sino que buscará una mujer dentro de su propio pueblo a fin de bendecir su descendencia (Génesis 28:6). Jacob trató de ser un hombre conforme al corazón de Dios. De ser una casa fuerte pasó a ser una gran nación que hasta el día de hoy está constituida en Israel.

UN MOMENTO PARA REFLEXIONAR

 


martes, 5 de enero de 2021

MIENTRAS CALLÉ


 Prov 23:7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.
La ciencia ha comprobado que existe una relacion entre el estado interno y el exterior. Ya que es imposible pasar por esta vida sin experimentar el dolor, pues sufrimos por lo que es nuestro propio error y tambien por cosas que escapan de nuestro control pero que nos afectan de la misma manera. El problema surge cuando guardamos estas cosas en el corazón y comienzan a entorpecer el presente y los planes que tenemos en Dios.
Hubo un hombre que siendo el más famoso de su época, admirado por muchos y hasta las doncellas hicieron un canto con sus victorias, un varón único para la música y con caracteristicas muy especiales, este David nos enseña también los terribles efectos de callar.
Estando en la cúspide del éxito, con el respaldo de Dios, un día decide quedarse en su palacio y no ir a la batalla; estando en el terrado observa a una mujer que se está bañando e impulsado por sus deseos más que por sus convicciones espirituales, la manda a llamar y sucede la caida: David y Betsabé pecan. 2Samuel11
Los días pasan y siguen con su vida normal pero de pronto la mujer le comunica a David que está embarazada. A partir de esta noticia toma una serie de decisiones erradas que terminan con un desenlace fatal, muertes evitables y el autor intelectual es David. Aparentemente todo está en calma, pero para David comienza un tiempo de los más dificiles y lamentables Salmos 32:3 Aquí el rey expresa lo que vivió en los meses posteriores y lo resume en una frase que encierra demaciado dolor: "Mientras calle, se envejecieron mis huesos"
Pero ¿que es lo que ha callado? ¿Como un silencio puede afectar sus huesos? ¿Que pasaba por el corazón de David durante esos días?
La respuesta es sencilla:
Oraba pero no confesaba su pecado y por ende no sentía nada.
Cantaba pero no producia nada a los demás ni a el mismo.
Se sentaba en el trono, lucia ropa real, pero no se sentía merecedor.
Miraba a su familia, a los soldados y al pueblo y sabia que él no andaba en integridad.
Ya no había alegría, ni gozo... habia comenzado a enfermarse; el sentimiento era tan fuerte que sus huesos estaban secandose, estaban envejeciendo...
Siendo un hombre sano y lleno de vitalidad, comienza a experimentar un dolor en todo su cuerpo, ya sus músculos no respondían igual y todo se complica mañana a mañana.
La ciencia ha demostrado que tenemos un umbral de dolor emocional y cuando este es superado el cuerpo empieza a experimentar las consecuencias. En este caso las consecuencias no sólo de un pecado sino de callar y guardar silencio por un periodo prolongado, por falta de confesión.
David habla de sus huesos y la razón es porque los huesos representan el soporte, dan estabilidad y cuando guardas silencio, cuando callas, se estan afectando los cimientos de tu vida, se estan conmoviendo tus bases morales, tu conducta, tus valores y lo más triste es que el daño es a uno mismo hasta llegar al punto de no poder mas y colapsar.
¿Por qué David no confesaba su pecado a Dios? ¿Por qué no pedia perdón?
Dios, su amigo, lo esperaba pero David hacia silencio.
¡Qué tristes nos sentimos cuando nuestros amigos hacen silencio sin causa alguna!
Aquí había causa, pero no había sinceridad ni ánimo de confesar y por ende David se estaba enfermando. La relación rota con Dios había provocado un dolor tan fuerte que no tenia comparación a nada.
Cuando Dios decide tocarle el corazón con las palabras sencillas y profundas del profeta Natán, no sólo se acerca a él, si no que le dá una preciosa oportunidad de sanidad. En Salmos 32:3-5 David dice: mi pecado te declaré.
Tenemos dos opciones, morir de dolor viviendo una vida en automático o tomar la desición de hablar, confesando al Señor nuestra causa y buscar ayuda en la consejeria espiritual.
¿Estas callando algo?
#BuenasTardesApostólicas